Vale más oír reprensiones de sabios que alabanzas de necios.
Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios.
Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios.
Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios
Mejor es oír la reprensión del sabio, que la canción de los locos.
Mejor es oyr la reprehension del sabio, que la cancion de los locos.
Vale más oír reprensiones de sabios que alabanzas de necios.
Vale más oír reprensiones de sabios que alabanzas de necios.
Más vale oír reprensión de sabio que escuchar coplas de necios
Mejor es oír la reprensión del sabio que oír la canción de los necios.
Es mejor ser criticado por un hombre sabio, que ser alabado por alguien falto de entendimiento.
Más vale oír reprensión de sabio que escuchar coplas de necios
Mejor es la censura del sabio que la alabanza del necio.
Mejor es oír la reprensión del sabio Que oír la canción de los necios.
Es mejor ser criticado por un sabio que alabado por un necio.
Vale más reprensión de sabios que lisonja de necios.
Mejor es oír la reprensión del sabio Que el canto de los necios
Mejor es oír la reprensión del sabio que oír la canción de los necios.
Es mejor oír la reprensión de los sabios que oír las alabanzas de los necios.
Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios.
Más vale una reprensión de sabios que una alabanza de tontos.
Más vale una reprensión de sabios que una alabanza de tontos.
El versiculo Eclesiastés, 7:5 de los Textos Sagrados que componen la Biblia es algo que es aconsejable tener constantemente presente con el fin de meditar sobre él.Tal vez sería bueno preguntarse ¿Qué intentaba decirnos Dios Nuestro Señor con el versículo Eclesiastés, 7:5? ¿Cuáles son los momentos de nuestro día a día en que tenemos la oportunidad de hacer valer aquello que aprendemos gracias al versículo Eclesiastés, 7:5 de la Santa Biblia?
El hecho de reflexionar en torno a lo que se refiere el versículo Eclesiastés, 7:5 nos supone una ayuda a ser capaces de acercarnos más al mensaje de Nuestro Señor y a elevar nuestra alma hacia Dios, esa es la cuestión por la cual es oportuno recurrir al versículo Eclesiastés, 7:5 todas las veces que necesitemos una luz que nos guíe para saber cómo proceder o para traer la serenidad a nuestro espíritu.